Albúm 1

EFÍMERO
 
Lo que ahora tienes en las manos, lo que piensas, lo que has perdido, lo que no, lo que deseas, lo que jamás tendrás.
Mi cuerpo completo, el de él incompleto, el tuyo quizá herido, los ojos dispares, la perfección carnal, la imperfección bella, las comparaciones odiosas, el toque mágico de lo que ves con mirada mundana, que esconde la verdadera esencia del ser.
Mis palabras tristes, las palabras alegres, los libros buenos, los malos, los que se estudian y los que se queman.
La persona que se va, la que espera, la que ya se fue, aquel que renace, el doliente que jamás obtiene y el que perdió la vida soñando.
Los que pueden lograr, los que envidian, los que bendicen, los que jamás llegarán.
Los que hoy comen y mañana morirán de hambre, los que no tienen nada y mañana seguirán igual.
Los pobres de alma y ricos en billetes, los ricos en oro, los ricos en dones.
El lugar donde Dios ríe, y donde el hombre llora; la esquina de la vida, donde se pierde la inocencia, el mar donde se ahogan los deseos.
El amor que llega, el que se fue, el que murió y el que jamás querrá ser herido.
Los que ven a Dios, los que se creen ángeles, los que oran y piden, los que no rezan y obtienen igual, un camino hacia el Buen Dios que desconozco, los buenos y malos, los que hieren y los que sanan.
El viento, el mar, el frío y una noche solitaria, para después ver el sol nuevamente.
La angustia de no tener, o la maldición de tener todo. La soledad tan temida y la ansiedad por estar solo.
Los que mienten por bondad o maldad, y los que se mienten a sí mismos.
La fábrica de ilusiones, las esperanzas heridas, el sueño que eleva el alma y embriaga de día y de noche.
El cuerpo que tienes entre manos, el cuerpo que jamás tocarás, el beso que doy, y el que jamás me darán.
Tu padre sentado a la mesa, y tú negando sus palabras; y yo, rezando a Dios, por hablar un segundo con el mío. Mi madre a mí lado contando los días que pasan; y tú, llorando a la tuya por que la extrañas.
Lo que recuerdas y lo que no vale la pena recordar, lo que te hace reír cuando tu mente vaga en el pasado, y lo que te hace disgustar.
La mascota que prefieres, el animal que odias, el terror al animal más común, y la admiración por el más abominable.
El consejo que me dieron, el consejo que no llegó a tiempo, las palabras expresadas en el momento exacto, y las que aún retumban en tus oídos.
Mirando como pasan los años, quizá tú acariciando a tu hijo y a tu esposa, yo queriendo navegar en los mares y perderme por ahí; aquel, soñando con lo tuyo, y el que tiene lo mismo que tú, deseando lo mío.
El amor, el engaño, el dolor, y la alegría.
Un día querer morir, o querer renacer... y después de eso nuevamente la vida; y al momento de cerrar los ojos, es cuando te das cuenta, que todo es efímero.

© JESÚS ALEJANDRO GODOY

 

                  LLEGASTE AMOR

 Expresando lo que significas para mi.

Ni el tiempo , ni tu ausencia ha logrado empañar tu recuerdo.

Mi mundo, así te nombraba, tu respuesta eran tus besos tabacomiel.

Entraste a mi reino de amistad, en momentos que mi

corazón estaba cegado por un  amado equivocado.

Dios iluminó mi camino y arribó la hora de nuestro  ansiado encuentro.

Transcurrieron los  dias, sin atrevernos a estallar nuestras emociones

internas por temer desmembrar casi tres años de amistad.

Nuestra pasión se facilitó mientras viajábamos al este uruguayo.

Miradas hechizadas, miles de sensaciones selladas de un apasionado beso y de fondo Javier Solis cantando.

Un patito Donald  dibujado de maravillas y una leyenda “ Te amo” lucia de costado de mi taza de café mientras tus bellos ojos del color del cielo, tus tersas manos enormes de bondad gritaban mil cosas, que solo siente un loco por amor.

Por mi parte , la niña ignorante de ser bien amada, atónita a diversas circunstancias y

con  temor a despertar , de lo que era una realidad, no un espejismo.

Tu reina mimada conoció, el frenesí de un existir inigualable, atesorando sueños para un mañana colmado de violetas esparcidas danzantes  en nuestros senderos a recorrer.

Nuestros paseos por el Parque Rodó, jugábamos como dos criaturas estrenando juguetes y  olvidando nuestros  caducos amores.

El calendario siguió su marcha, nuevos proyectos y mucho candor .

Abril del 75, comenzó nuestro gran amor, abril del 76 nos obsequió nuestro fruto de amor.

 El Amor no tiene un dia  y como cada dia te amo mucho más , ochocientos sesenta y tres llevas junto a Dios y los ángeles, tu mi dulce “ Mundo” de ayer y de ahora...

Mi corazón bate a los cuatro vientos un ¡¡¡ Te amo mucho Sol de mi vida !!!

 

   ©  Raquel Luisa Teppich a Sergio Olivera Lloyd.                                                                       14 de Febrero del 2006 “ Dia del Amor y la Amistad “.

 

"Desde el Planeta los Afectos"

 
Gente querida, en esta tarde fría, desde este sitio distante que me lleva a cavilar sobre los Afectos, sumamente olvidados en mi anterior planeta tierra. Mientras transitan seres de estructura diferente frente a mi... 
 
Anhelo  la unión de las almas, que  la belleza sea valorada  según la calidad de sentimientos y no exista discriminación. Mundos sin niños marginados, ancianos venerados por la sabiduria que profesan y pasiones no mézquinas.
 
Prosigo recorriendo"Los Afectos " entre cantos de éxoticos pájaros, campos de no me olvides , lirios campestres , cascadas bordeadas de nenúfares.
 
Gente querida los invito a conocer mi mundo "Los Afectos" , véhiculo para llegar 
" El Amor ".

                                                               ©Raquel Luisa Teppich

PARQUE CERRILLO

Una tarde de otoño, al cruzar el Parque Cerrillo, sentí desazón y sorpresa. Los bancos grisáceos, raídos por el abandono, la única melodía era el batir del viento.

Las nubes se deslizaban en forma variable, repentinamente una fría garúa me envolvió, el humo de las fábricas, basurales en cada paso,  contaminando el medio ambiente 

Apoyada en un árbol a la espera de Sol, me transporto a tiempos lejanos y me pregunto que fue de la alegría de los niños saltando , corriendo, sus risas. El  canturrear de los pájaros .Las flores pintaban vida , nuevos sueños. El paso agitado y murmullo de la gente emanando ventura.

La realidad se hace presente, la soledad del Parque Cerrillo producto de la mezquindad.

Sol  corre  a mis  brazos  y nos perdemos en búsqueda de un sitio que este insubordinado del despego humano.

                                                          © RAQUEL LUISA TEPPICH

 

 

Eterno Regalo

Estuve buscando en muchos negocios un regalo adecuado para el Día del Amigo, pero no hallé el adecuado. Pensaba obserquiarte un auto lujoso, pero descubrí que me lo chocaron. Pensaba regalarte las flores más bellas de la ciudad, pero alguien las pisó. Quise halagarte con una tarjeta, pero la carta de envío se quemó. Opté por la más brllante de las joyas, pero la robaron. Decidí enviarte un vestido de la seda más hermosa, pero me la mancharon. Entonces miré al cielo en busca de respuesta y la hallé al mirar los pájaros que volaban juntos, sin separarse ni por un instante. Me dí cuenta que el regalo más grande lo tenía desde el día que me convencí que tenía tu amistad. No hay regalo mejor que el tenerte como amigo en los los buenos y malos momentos. Gracias por darme el mejor de los obsequios.

TE QUIERO MUCHO Y TE RESPETO. . . A M I G O.

Daniel Wilson, Mar del Plata, Argentina

 

TARDECITA DE AGOSTO

Nueve de Agosto de 1985.Tardecita soleada, regresábamos de traer a Nadina de un cumpleaños infantil.

Entrando a nuestro hogar, Sergio fue apuntado por un cuchillo, por dos individuos armados, decididos a todo.

Ambos de rostro cubierto, uno de ellos revisando y una escopeta de caño recortado en su mano, el del arma blanca empujando a Nadina y a la empleada de casa.

 

Momentos de pánico, impotencia ante la osadía de estos inadaptados sociales que no repararon de cometer este asalto a mano armada, a  Sergio  que  me ayudaba  a entrar. Dios nos dió calma y fuerza, para sobrellevar esos momentos, comenzaron a recolectar los valores que les agradaba y luego pidieron dinero. Los mal vivientes  atropellando a cada instante con su prepotencia  la dignidad humana.

 Finalizado la recolección del botín, encañonaron  a Sergio ( mi esposo) hacia nuestro auto, el otro sujeto nos llevó a la habitación de Nadina( mi hija) y a su Zully ( la empleada) y nos amenazó de no llamar a la policía, quedarnos quietas, que se llevarían a Sergio como rehén. Nadina , una niña de nueve años, se puso a llorar a los gritos, trataba de calmarla sin poder tomarla, mi silla de ruedas en la alfombra no permitía movilizarme, dado que Zully estaba ida del terror no podía ayudarnos. El sujeto del cuchillo, dijo estas palabras : “Nena tu papá regresará luego, no llamen a la seguridad y no salgan de esta habitación”, luego visualizó una cadena de oro , regalo de mi madre y la extrajo suavemente de mi cuello y partieron.

 Transcurrió una hora imborrable,  pavor, impotencia y  reflotar mi fortaleza , tratando de que mi hijita  y Zully lograrán estabilizar un poco su consternación. Sergio vivió instantes, indeseables a ningún humano,

lo apretaban bajo el asiento y era de contextura grande, el que lo vigilaba, decía que habia que matarlo y el que conducía que era el jefe, le dijo que lo soltaría porque le habia prometido a la nena...

El malhechor que  conducía , lo hacia  a 150 Km. por hora, llegaron a un descampado a diez Km. de la ciudad, ya era noche, lo bajaron, le arrancaron la alianza y  se fugaron en nuestro vehículo. Mi esposo

comenzó a caminar, hasta que encontró una Estación de Servicio a ochenta cuadras de ese inhóspito sitio. Relato a  los dueños de allí lo sucedido y un camionero que cargaba combustible , gentilmente se ofreció a traerlo a nuestro domicilio.

 

De pronto entró Sergio: ¡¡¡ Que momento!!! Dios lo cubrió para que regresará a  nuestro mundo de amor.

Emociones que son indescriptibles , el ansiado reencuentro, dulces abrazos y besos para borrar el horror.

Nosotras estuvimos en peligro, el tiempo que estuvimos en la habitación porque dejaron el portón abierto y

podrían haber entrado otros mal vivientes que asaltaron esa noche , una casa a tres cuadras de la nuestra.

 

Soy creyente en Dios y los hombres buenos y ese nueve de Agosto, un dia después de mi cumpleaños, la mano de Dios, estuvo junto a nosotros.

                                    © Raquel Luisa Teppich

 

AURORA Y  RENÉ

El Psiquiátrico de Letelier situado en la zona sur de Buenos Aires. Un sitio que albergaba ciento cincuenta pacientes de diferentes patologías mentales.

Jardines amplios, canteros floridos al cuidado de Juancho el jardinero , una fuente Victoriana llamaba la atención de los visitantes, bancos de madera  cada cincuenta metros. El canto de los pájaros, rompiendo duros silencios.

Médicos y enfermeros de riguroso verde, siempre con una sonrisa, en ese mundo especial.

Aurora, era una mujer de casi cincuenta años, cabellos negros, tez blanca y ojos verdes, llevaba la mitad de su existencia allí, cursó estudios contables , trabajó de empleada de comerció, allí la conocí. Era huérfana y oriunda del Chaco. Su carácter huraño,  su enfermedad no pudo cambiarlo. Mensualmente la visitaba desde su traslado,  nos teníamos un cariño muy especial. Aurora solo tenía una amigo en el nosocomio, llamado René, este de aproximadamente 60 años,  1.90 de altura, cabellos gris plata, muy delgado, su mirada perdida, sin saber de tiempos.

Aurora y  René , siempre unidos por  la  comunión  profunda de sus almas,  silencios, risas infantiles ,frágiles  como el cristal, en este mundo sin oportunidades para ambos. Cada tarde domingo, aguardaban ansiosos mi visita, los  buñuelos de manzana , membrillo y los jugos de ananá.

Hasta aquel dia fatídico del escape de gas, visité a mi amiga y a su compañero.

La muerte unió su almas una  vez más...Sepultados uno junto al otro, flores blancas y rosadas deposito cada primer  domingo de mes.

                                                                 © RAQUEL LUISA TEPPICH

 

 

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